domingo, mayo 04, 2008

El reino del cinismo

"Lo que ocurre es que la desaparición de las culturas políticas que han guiado el país durante cuatro décadas ha dejado un gran vacío. No han sido reemplazadas. Sin ese tapón, sin el filtro de una cultura política moderna y responsable, han caído los tabúes y ha empezado el reino del cinismo", asegura Edmondo Berselli, escritor y analista político del diario La Repubblica.

Aunque las anteriores palabras podrían aludir perfectamente a lo que está pasando en Colombia –donde la derecha más agria y rancia nos ha invadido por todas partes– la verdad es que se refiere al resurgimiento de la derecha radical en la política italiana, gracias al cual no sólo ha reinstalado a Berlusconi en el poder, sino que ha conquistado la alcaldía de Roma.

Como ocurre en Colombia, a los italianos el discurso autoritario y populista les suena bonito; el desprecio por la izquierda –o cualquier cosa que se le parezca– les llama la atención; el populismo envuelto, como suele serlo siempre, en banderas de reivindicación del pueblo contra el Estado ineficiente, les causa simpatía.

Sin embargo, entre los políticos de allá y los de acá hay unas diferencias. O quizás muchas. Pero las más importantes tienen que ver con el hecho de que allá la cosa no es sino retórica. Los italianos, hiperexpresivos como son (hablan con las manos), se quedan en el lenguaje, los chistes y las anécdotas. Aquí no. Aquí hay muertos que se justifican como sea; aquí hay abusos que a nadie le importan; aquí hay desmanes del gobierno que todo el mundo justifica, porque “este país hoy está mejor que nunca antes”.

Otra diferencia tiene que ver con la prensa. Con algunas excepciones, claro, en Italia la prensa cuestiona, debate, fiscaliza. Aquí, en su gran mayoría, la prensa se arrodilla, calla y desinforma. ¿Qué tal, por ejemplo, la columna de hoy del ex analista Alfredo Rangel...? Francamente produce náuseas ver cómo este señor trata de desvirtuar el escándalo originado por las denuncias de Yidis Medina, diciendo que “es preciso preguntarse dónde termina la transacción política legítima y dónde empieza el delito de cohecho”. ¿Será que cree que todos los lectores de ese mal necesario que es El Tiempo somos una manada de imbéciles? ¿Será que Rangel no se da cuenta de que hoy por hoy es un rey de burlas y que nadie toma en serio sus ‘sesudos’ análisis dominicales...?

5 comentarios:

  1. Hola Vladdo:
    Este régimen se vale de todos los elementos a su alcance para justificar conductas a todas luces injustificables. De cualquier modo es osado comparar los medios de Italia con los nuestros que no estan arrodillados sino arrastrados (literalmente hablando), incluso dentro de la mayor basofia que puedan encontrar. Dejeme decir que pedirle a Rangel que sea objetivo (cosa que ninguno de los supuestos 80% de habitantes de este país que siguen a este individuo que se hace llamar presidente, es capaz de hacer por física ignorancia) es como pedirle a Jose Obdulio que le de un abrazo a Gustavo Petro.

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  2. Vladdo: Cómo se llama darle $100.000 a todos los funcionarios pùblicos y elevarle el suelo a todos los alcaldes. Es tanto como si además del precio por comprar Semana nos diera por encimarle a Usted plata porque lo hace bien en las caricaturas. Yo creo que Usted no recibirìa esa platica, ¿cuàl es la diferencia?. Se dictan cursos de cohecho para todos.

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  3. ...YIDIS ES UNA CORRUPTA... Y ADEMAS CON ALGO DE RETRASO MENTAL... ES A UNICA QUE SE METE EN PROBLEMAS SOLA... ¿'? :(
    POR OTRO LADO... VLADO... ¿CREES QUE AQUI HAY IZQUIERDA?... YO CREO QUE NO. SON PUPULISTAS LOS POLITICOS QUE SE "COBIJAN" CoN ESE MANTO... :/
    FELIZ SEMANA.

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  4. No entiendo porque tanto ruido con Yidis. Eso es lo de menos. Acaso el dinero de todas las campanas de politicos involucrados con paramilitares, no es el mismo dinero mafioso? Samper y Uribe son en ese sentido lo mismo. Ambos elegidos con dineros del narcotrafico. Uno "no vio el elefante que entro a sus espaldas" y el otro "entro conduciendo una manada". Lo que aqui esta en juego es la legitimidad del gobierno, sobre todo de quien en campana se vendio como el salvador de la patria, como el luchador contra la corrupcion y la politiqueria. Aclararo, para que no me tilden de" terrorista vestido de civil", que no soy, ni guerrillero, ni paramilitar, ni narco, ni politico. Simplemente un ciudadano, que no se dejo seducir por populistas demagogos uribistas o chavistas, pues ellos en el fondo tambien tienen sus semejanzas . Ambos a su manera quieren acaparar todo el poder y los dos se alejan del significado de lo que es una democracia. En cuanto a rangel, que petardo ! y que verguenza de tipo!

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  5. En este oficio del mirar, vi chicos marginados, a los que muchos espectadores calificaban de estudiantes, quizás, por lo que vi, lo eran la minoría. Jóvenes residuo de las eras posindustriales y urbanas, donde el hacinamiento, circunstancias y lugares en que la violencia y el paupérrimo valor por la vida, es lo cotidiano. Y no necesariamente por la marginación misma, más si por ser fruto del fracaso construido y mantenido a ultranza por un mundo de adultos áulicos, ahora más tercamente áulicos en un país profundamente polarizado. Me pregunte por lo que los identificaba, y no encontré respuesta, pero vi acciones muy violentas semejantes al desesperado suicido

    Alejandro

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