martes, mayo 24, 2011

El pobre presidentico

Desde el pasado 7 de agosto, Álvaro Uribe, en retiro obliguntario, se niega rabiosamente a pasar a la historia, pues quiere seguir siendo el presente del país, para moldear nuestra conducta con su ética relativa, su lenguaje seudomontañero, plagado de diminutivos y su pregonada religiosidad.

El potro del poder que jineteó durante ocho años fue reemplazado por un pajarito y las cabalgatas por trinos cantaletosos por Twitter, tribuna que usa básicamente para defender su cada vez más desprestigiado gobierno y sabotear a su sucesor.

Su patética situación me inspiró para crear esta nueva versión, politizada claro, de La pobre viejecita. (Al igual que la de Rafael Pombo, esta composición está basada en los cuentos de Mother Goose).

Érase un presidentico
Sin nadita que temer, 
Sino chuzadas, desaparecidos, 
Corrupción y carrusel. 
Insultaba periodistas,
Calumniaba por doquier
Y el pobre no encontraba
Más maneras de joder.
Y este hombrecito no tenía
Ni un ranchito en qué vivir
Nada más un latifundio
Con su huerta y su jardín.
Nadie, nadie lo cuidaba
Sino el DAS y la UIAF
Ya que ministros y asesores
Lo solían engañar.
Nunca tuvo en qué sentarse
Sino sillas de montar
Con sombrero y pocillito
De tintico al cabalgar.
Nunca tuvo culpa grande
Ni declaraciones que ocultar,
Aparte de las cuentas
De su entorno familiar.
Y este pobre hombrecito
Cada año, hasta su fin,
Controlaba casi todo,
Pero no pa’ delinquir.


Y al mirarse en el espejo
Lo espantaba siempre allí
Una vieja de gran toga,
Con iniciales CPI.

Y este pobre hombrecito
No tenía que desmentir
Sino escándalos de muertes
Y desplazados mil y mil.

Y a no ser por sus muchachos,
Tom y Jerry, gran delfín,
Solitico por el Twitter
Anduviera el infeliz

Apetito nunca tuvo
Enseñado a trabajar,
Si no gozó salud completa
Fue por culpa de LAFAR.

Se jubiló de malas pulgas,
En una casa policial,
Y jamás volvió a quejarse
Pues tenía seguridá.

Y este pobre hombrecito
Al partir no dejó más
Que expedientes y demandas,
Y desprestigio orbital.

Vaya en paz, y Dios permita
Que logremos comprobar
La inocencia de este pobre
Sin vivir así de mal.

17 comentarios:

  1. ajajajajaj me matas de la risa!

    ResponderEliminar
  2. Buenísimo! felicitaciones

    ResponderEliminar
  3. Como para una antología de literatura colombiana

    ResponderEliminar
  4. xD esta genial, toca aprenderselo y recitarlo :)

    ResponderEliminar
  5. Ingenioso y acertado, me gusta mucho. Aplica también escribir el cuento de "Samuel el Bobito", ahí le dejo la duda.

    ResponderEliminar
  6. La CPI!! ajaja me reí demasiado... Me encanto, esta genial. Me encanta tu humor.
    -LeFdez

    ResponderEliminar
  7. Jajajaj, buenísimo. Si quieren uno de Samuel: se llama Tres Versiones de Samuel Moreno, y es una parodia de Tres Versiones de Judas,de Jorge Luis Borges. Está bien abajo en www.elemperadordesnudo.blogspot.com

    ResponderEliminar
  8. Sencillamente genial...Que buena forma de hacer humor político... Felicitaciones Vladdo!!!

    ResponderEliminar
  9. No pudo estar mejor..Fantástico!Ya lo reviviría Uribe, leyéndolo?

    ResponderEliminar
  10. No pudo estar mejor...Fantástico! Ya reviviría Uribe su historia, leyéndola?

    ResponderEliminar
  11. Como a niños de kinder es la mejor forma de enseñarles a los pocos seguidores uribistas. y peñalosistas o urilositas

    ResponderEliminar
  12. Porque en recordar es Vivir !!
    http://www.youtube.com/watch?v=v_AP9185eqo

    ResponderEliminar
  13. Excelente!! Así o más real!!

    ResponderEliminar
  14. Este presidentico dejó tantos torcidos, que se puede re-escribir con él toda la obra de Rafael Pombo.....

    ResponderEliminar