viernes, junio 20, 2008

Entre cuadriculados y descomplicados

Para nadie es un secreto que los trámites migratorios son una de las cosas más aburridoras a la hora de ir al extranjero. Y no me refiero al muchas veces engorroso proceso de obtener una visa, ni a las rigurosas requisas a las que los pasajeros son sometidos cada vez que se disponen a viajar.

Hablo de los procedimientos que hay que seguir para poder ingresar al país de destino, los cuales comienzan desde mucho antes de aterrizar, cuando uno tiene que ponerse en la aburridora tarea de llenar formularios de aduana donde siempre toca escribir las mismas tonterías, y que a la larga no deben servir para nada. ¿O será que hay alguien en los servicios de inmigración de Estados Unidos que se ponga en la dispendiosa faena de leer, tabular y clasificar todas y cada una de las formas I-94 que con tanto nerviosismo y dedicación llenan los visitantes que diariamente entran por millones a los predios del Tío Sam? ¿O creen ustedes sinceramente que alguien se fije en lo que cada pasajero escribe en el formulario de aduanas, donde uno siempre declara que no pretende ingresar a ese país armas químicas, ni drogas, ni demás cosas prohibidas? ¿Ustedes se imaginan a dónde van a parar los millones de papelitos azules que uno le entrega al oficial de inmigración, que de acuerdo con el genio con que amanezca decide si le manda a hacer una inspección rigurosa a su equipaje o lo deja seguir tranquilamente para la calle?

Yo no me explico por qué los gringos, que se supone son tan descomplicados en sus cosas, no han ideado una forma menos absurda y más ecológica de verificar lainformación de los viajeros. Un país tan avanzado en cuestiones tecnológicas, podría, por ejemplo, desarrollar en coordinación con las aerolíneas una tarjeta con microchip o banda magnética, que contenga esos datos personales que nunca cambian, y que con un simple escaneo en el punto de control de los pasaportes, transmitiría esa información a las bases de datos de las autoridades de inmigración. Eso sería mucho más efectivo y rápido que ponerlo a uno a llenar hojas y hojas de papel que además a ellos les toca ordenar, transportar y archivar en alguna parte, lo cual le debe generar unos altos costos al gobierno norteamericano y no contribuye mucho a la defensa del medio ambiente.

Ahora, si de ser más prácticos se trata, podrían seguir el ejemplo de Alemania, país al cual uno ingresa simplemente mostrando su pasaporte y diciendo “Guten Tag!”. Sin misterios. No hay que llenar papelitos de ninguna clase, no hay control de aduanas y nadie le pregunta a uno si lleva un árbol entre la maleta, si tiene más de tres euros en la billetera o si carga una lonja de jamón en el maletín de mano. Eso sí es simplicidad, en un país que supuestamente es tan cuadriculado, pero que en realidad es mucho más fresco que Gringolandia. ¡Quién lo creyera!

3 comentarios:

  1. ... completamente de acuerdo... HAY QUE APRENDERLE A LOS ALEMANES... LO DE LOS TRAMITES.. RAPIDITO Y SIN DOLOR... COMO LOS GOLES :)...
    AQUI TAMBIEN SE DEBE IMPLEMETAR EN LOS SECTORES BUROCRATICOS DEL ESTADO... :/

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  2. bueno, descomplicados o no, los alemanes me aserraron la maleta cuando llegue en una oportunidad porque sospechaban de algo, y luego nadie me la pago...descomplicados y canallas.

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  3. Vladdo, lo felicito siempre por sus comentarios tan acertados y faltos de hipocrecía alguna. Siempre hablando de frente contra todos los opresores del mundo sin tapujos, duélale a quien le duela. La Minoría desinformada, gran admiradora de su trabajo, lo invita a visitar su espacio de desinformación (desintoxicación de información), tal como usted nos ha enseñado, y estaríamos muy honrados de que usted también perteneciera a la Minoría desinformada.

    http://reeligion.blogspot.com
    minoriadesinformada@gmail.com

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